domingo, 11 de noviembre de 2012

Creando nuestro museo de aula.

En un museo hay un organismo interno encargado de la educación y llamado Departamento de Didáctica cuya labor es programar y llevar a cabo  visitas guiadas tanto a exposiciones temporales (en torno a las cuales se suelen desarrollar talleres didácticos además) como las permanentes. El arte es siempre comunicación, y tras una primera impresión llamada percepción espontánea de la obra, nunca hay un único modo de reflexionar sobre la misma. Al estar frente a la obra de arte solía realizarse para su comprensión un razonamiento exclusivamente analítico mientras que las actuales tendencias en didáctica del arte van más enfocadas a adentrarse en el hecho artístico como fundamental  acercamiento particular y vivencial. Por ello, las visitas guiadas interactivas como los talleres didácticos son una buena forma de favorecer la inmersión en los procesos creativos y en los fundamentos de las obras expuestas, así como del Arte Contemporáneo en general.

Así pues, de la misma forma que hay un Departamento de Didáctica, está el Departamento de Restauración, Director de Museo, Equipo de Vigilancia... y todo esto se puede llevar a cabo en el aula con la creación de grupos de trabajo o trabajo por rincones, donde nuestros alumnos serán los principales protagonistas. También hay que citar que a la hora de crear el Departamento de Didáctica, dicha entidad albergará más alumnos que el resto de departamentos, ya que necesita mayor reflexión y anticipación del gusto de los visitantes, porque un museo va enfocada a la satisfacción de los receptores y no de los emisores (aunque debiera ser a la satisfacción de ambos).

Retomando el comentario de las visitas guiadas, debemos destacar que éstas empiezan en el aula y no en la sala de exposiciones como se solía realizar.

A la hora de realizar en el aula unas creaciones para exponerlas en el museo de aula, tenemos que tener en cuenta que es muy común el que el espectador o visitante influye de modo directo en la realización de la obra. Se trata de fomentar la interactuación, la modificación de dicha obra, dándole vida.

En el mundo de las tecnologías, ya no solo llamamos museo a algo físico y tangible, sino que ahora, teniendo una cuenta Google/Gmail ya podemos crear nuestro propio museo virtual con las obras de arte que estamos estudiando, y todo gracias a la herramienta "Create an Artwork Collection".

También existen numerosas instrucciones e ideas sobre cómo crear un museo de aula. El siguiente enlace nos muestra una interesante guía de creación de un museo con ideas actuales.

Ahora pues, es el turno del docente, entonces, ¿Te animas a crearlo ?


¿Museo de arte moderno vs Museo tradicional?

Existe una tendencia, a que los visitantes cuando van a un museo de arte contemporáneo o moderno se sienten más cómodos e implicados con la exposición que cuando van a un museo que exhiben obras de arte religioso o clásico. Dicha tendencia se debe en cierta medida a que el arte moderno todavía no tiene fijadas unas directrices concretas ni tampoco da lugar a  ser objetivo (incluso numerosas personalidades siempre han alegado que la objetividad no existe).

El arte moderno pues, conforma un denominado "cajón de sastre" donde cualquier objeto puede denominarse arte, por el mero hecho de ser peculiar, haber sido realizado por un artista de renombre o por hallarse expuesto en una galería de renombre. Bien trata de expresarse Carol Duncan en su capítulo 5 (EL MUSEO DE ARTE MODERNO) del conocido libro "Rituales de civilización" cuando se expresa con éstas acertadas palabras: "Este mundo de profesionales del arte está enormemente fragmentado y en muchos casos es incapaz de llegar a un consenso claro o sencillo sobre la historia del arte moderno.(...) Veinticinco o treinta años atrás, la situación era distinta, aún sigue siendo posible hablar de una historia del arte establecida hasta hace poco, como su conjunto de verdades capitales".

Éstas palabras pues, tratan de expresar abiertamente que el arte es un "acontecimiento" decidido por unos pocos y pensado para que una gran mayoría lo vea y lo deba considerar. Por tanto, a la hora de trabajar con los alumnos/as en el aula, los docentes debemos apoyarnos en tanto en el arte tradicional como en el arte clásico, con el principal objetivo de hacerles reflexionar sobre quién decidía qué era arte siglos atrás y quién lo decide en la actualidad.

Otro aspecto a destacar entre la diferencia de los museos de arte contemporáneo y los de arte más tradicional es la siguiente: Cuando íbamos a visitar el Museo de Navarra o el Museo Diocesano (en el caso de Museo de Navarra hemos ido con la asignatura) siempre se hablaba de que las obras de arte en cierta medida estaban muy descontextualizadas mientras que en el Centro de Arte Contemporáneo de Huarte o en el Museo Oteiza, se decía que las obras trataban de recibir al visitante. Ahora bien, nuestro sentimiento fue precisamente el contrario, ya que en ambos museos, las obras se encuentras muy descontextualizadas, pero en los museos tradicionales las piezas de exposición están más trabajadas dentro de nuestro bagaje cultural y además están insertas en un recinto más "sacro".

Si comparamos los interiores y su decoración, el Museo de Navarra se puede asemejar al interior del Museo del Prado de Madrid, mientras que el Museo Oteiza se caracteriza más por seguir las directrices propias del Museo Thyssen, donde hay una explosión de color y formas que abrazan en cierta medida a la colección expuesta.

Museo de Navarra, sala de capiteles. 
   
   










      

Y otro aspecto que nos llama la atención es que en los museos, la mayor parte de las obras de arte (especialmente las de sentir religioso) pierden todo su ritual y pompa en las celebraciones. Ésto es, cuando visitamos la capilla de Museo de Navarra y vemos ese expléndido órgano positivo, aquellos que pudiéramos entender de órgano, sabemos qué rituales tan magníficos se utilizaban para la bendición e inauguración de un instrumento, para qué partes litúrgicas de la Eucaristía se debía utilizar y para cuáles no... y como podemos apreciar, todos esos matices se omiten tanto en el museo (instalaciones, cartelas...) como en la explicación de un guía. Lo mismo que lo que hemos comentado sucede pues con un incensario, un cuadro de Santa Águeda...


      

A modo de conclusión, una gran tarea que todavía está por desarrollar y que los docentes pueden llevar a cabo a la hora de visitar un museo con sus alumnos/as es que seleccionen tres o cuatro obras de arte y que no solo se centren en la parte teórico-estética del objeto sino también en el ritual que acompañaba la vida útil de dicho objeto.



lunes, 5 de noviembre de 2012

El códice Calixtinus

Un elemento candente saltó a la luz y disipó su alto valor económico fue el Códice Calixtinus que durante siglos se había guardado en la Catedral de Santiago de Compostela.




Como podemos traducir, la palabra Códice es un libro anterior a la invención de la imprenta, escrito en manuscrito y muy ligado a la cultura medieval. Dichos libros eran escritos por monjes y por ello, elevaba su alto coste además de ser un bien escaso y lujoso para unos pocos de la sociedad. Tal y como hemos dicho, durante siglos estuvo guardado en las estanterías del archivo de la Catedral y nadie lo había llegado a valorar hasta el momento del robo.

A partir de esta explicación, nos debemos hacer la pregunta de ¿por qué valoramos el arte a partir de un robo o de un gran deterioro? Esta respuesta la podemos ver reflejada no solo en el robo del Códice sino también en la "pseudorestauración" del famoso Ecce Homo de Borja por una parroquiana de dicho pueblo. Ahora es cuando saltan las alarmas, pero ¿acaso no era importante o valioso a partir de dicha acción?

Cuando decimos que el arte ha evolucionado, no solemos referirnos a una evolución positiva sino al contrario, nos referimos a una evolución materialista y casi heroica de salvación u preservación de aquello que durante siglos se ha tenido como un tesoro no valorado.

¿Cómo podemos hacer que nuestros alumnos/as valoren el arte sin necesidad de que ocurra un suceso desagradable? quizá debamos hacerlo cambiando nuestro discurso explicativo del arte y argumentando que el arte ha sido realizado por una persona concreta a la que se le debe valorar y respetar tal y como es, como nos gusta que nos respeten a nosotros mismos y además, hay que añadir la idea de arte como reflejo de una sociedad pasada.

No un anillo de diamantes tiene más valor que un cuadro de un autor casi desconocido ni mucho menos, ni el arte hispano es mejor que el arte peruano. Debemos pues enseñar el arte no por precio sino por sentimientos y valores, predominando el respeto y la solidaridad, tenemos que ponernos en el lugar del artista, en la época en la que fue realizado, para no criticar o sobrevalorar el arte desde nuestra posición privilegiada de pleno Siglo XXI.

Inauguración de la exposición Occidens

RETABLO DE LAS VÍRGENES ROMÁNICO-GÓTICAS.
       

El pasado 24 de Octubre de 2012, se produjo un cambio de rumbo en el peregrinaje del Museo Diocesano de la S.I. Catedral de Pamplona. Esto es, que el conocido Museo Diocesano creado por D. Jesús Omeñaca Sanz (Canónigo Catedralicio de Patrimonio) a comienzos de los años 60 se ha transformado en un recorrido que lleva al visitante a la reflexión a partir de las obras de arte y no a la contemplación como anteriormente estaba destinado.

La exposición fue inaugurada en presencia del Sr. Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela en el templo catedralicio. Todo comenzó a las 19:30 horas. Las instalaciones se disponían a insertar al espectador en un ambiente creado y propio del arte románico, con el templo iluminado por antorchas, con mucho incienso en el ambiente, cual Becquer hubiera dicho que era propio del ambiente Romántico.

Aquel que fuera a la exposición el día de la inauguración debía tener invitación expedida por el Cabildo para poder entrar al acto, ya que se veían personalidades como la Presidenta de la Comunidad Foral, el Presidente del Parlamento de Navarra...

La reflexión a la que se ve incitado el visitante es a la evolución desde el arte del Siglo IV hasta el arte del Siglo XXI, insertado dentro del cálido ambiente Gótico de las estancias catedralicias, pasando de las obras de arte que intentan reflejar al arte como un espejismo con Dios hasta llegar al arte actual que es un habitáculo pintado de rosa, vacío de contenidos.

Cada sala representaba una época en la historia de la humanidad, en la cual, para pasar a la siguiente sala, debías instroducirte en una especie de "pasadizo oscuro" a modo de tunel del tiempo. Cabe destacar que no solo se mostraba obras de caracter religioso, sino también cultura y estilos de la vida de aquella época, dándole a los objetos un verdadero significado.

Quedamos muy impresionados de que en el caso de Navarra sea el ámbito religioso aquel que haya roto los cánones del arte para hacer reflexionar al ser humano sobre los valores de cada época de la sociedad en unión con el arte. Es una de las primeras exposiciones que se crean en España de este calibre. Esperamos que todo visitante se conmueva y cambie su perspectiva una vez haya visitado dicha exposición.

martes, 9 de octubre de 2012

Visita al Museo de Navarra

VISITA A MUSEO DE NAVARRA

Cuando un visitante se dispone a ir a Museo de Navarra, entra con unas ideas preconcebidas gracias al bagaje cultural que dicho individuo posee. Ahora bien, las ideas preconcebidas que tenemos sobre un museo autonómico, no se cumplen en en Museo de Navarra. Esto es: lo primero que pensamos al hablar de un museo de Comunidad Autónoma es situarlo a la altura del Museo del Prado o del gran Museo Británico, pero el museo al que nos referimos no ha sido construido para albergar museo sino que reutiliza un edificio con solera en el centro del casco histórico de Pamplona, ya que se asienta sobre un hospital de la ciudad y convento, por lo que seguirá una división condicionada al espacio.

Vista exterior de Museo de Navarra.

Otro aspecto a destacar es el origen de dicho museo que también condicionará a la galería a exponer y a su normativa interna. En origen de Museo de Navarra se encuentra en el año 1954, en el que parte de los canónigos de la S. I. Catedral de Pamplona pretenden fundar una institución capaz de albergar las principales obras de arte de la Comunidad Foral con el fin de beneficiar a los visitantes a la hora de enriquecerse con tan gran colección. Por ello, es un museo fundado en el seno de una institución religiosa y precisamente, esta será una de las causas que condicionará a que la mayor parte de las obras expuestas en la exposición permanente de Museo de Navarra sean religiosas y a esto hay que añadir que desde los siglos VII hasta el XIX, la mayor parte de las artes plásticas y el patrimonio material estaba en manos de la iglesia, por lo que no es de extrañar esa abundancia de iconos religiosos.

Años más tarde, el Cabildo Catedralicio de Pamplona fundará el denominado Museo Diocesano, institución ubicada en las inmediaciones de la catedral y que constituirá como un segundo nivel museístico en Navarra. Desde ese momento, asume la regencia de Museo de Navarra el Gobierno de Navarra y se encargará de velar por su conservación y aumentar la colección de dicha institución.

A la hora de recibir Gobierno de Navarra la presidencia de éste museo, realizará un reglamento específico que sigue vigente en la actualidad, con normas como la que comentamos en la visita de que en Museo de Navarra nunca pueden exponer sus obras autores vivos...

Tras habernos centrado en aspectos fundacionales que condicionan el museo, ahora nos vamos a centrar sobre aspectos expositivos.

En primer lugar debemos citar que la distribución de la colección dentro del museo se ubica entorno a las plantas del mismo, acogiendo el sótano la exposición de prehistoria, la planta baja y atrio la exposición temporal; la primera planta el arte romana; la segunda planta el arte medieval; la tercera el arte renacentista y  barroco y por último, la cuarta planta acoge desde el Siglo XIX hasta el Siglo XIX. Por ende, podemos decir que las obras expuestas están ordenadas de forma cronológica.

Además, el Museo de Navarra está totalmente centrado en la estética de las obras, otorgando a todos los objetos de exposición la primacía de honor dentro de cada estilo y época. Un ejemplo muy claro lo vemos en el cuadro del "Marqués de San Adrián" de Goya, en la que está ubicado en una sala donde sólamente aparece este cuadro, ya que es de un excelente pintor así como la procedencia del lienzo de de un palacio de Tudela.



Sacado el tema de obras procedentes de municipios de la Comunidad autónoma, debemos aclarar que aunque el objetivo del citado museo es preservar y conservar las obras de arte de Navarra, el Museo de Navarra alberga la mayor parte de obras de la zona norte de Pamplona, mientras que en la zona de Tudela existe el Museo del Palacio Decanal de Tudela como encargado de velar por el arte de la Ribera, por lo que podemos referirnos a los museos de Navarra como complemento el de Tudela junto con el de Pamplona del arte navarro.

Retomando el tema del extilo espositivo, debemos indicar que las obras de arte están ricamente insertadas en la pared donde cuelgan, por lo que si hay dos cuadros a juego, ambos irán en un lugar preferente para que el espectador se de cuenta de ello.

Algo muy importante en los museos y que el de Navarra descuida es que las piezas expuestas se encuentran muy descontextualizadas por la falta de paneles explicativos, lo que obliga al visitante a tener un conocimiento elevado de la exposición o a tener que atender a las explicaciones de un guía. La falta de información se ve sustituida en Museo de Navarra por unos pliegos que puedes recoger a la entrada de cada planta y que por medio de números, dan una breve y concisa explicación del título de la obra, el autor, la fecha y el soporte, debiendo luego depositar en el mismo sitio dicho pliego de explicación. La información que transmiten es totalmente plana. De esta manera, el visitante no puede interpretar la obra sino que se debe limitar a observarla. Como diría Carla Padró (2005, p.145): "el visitante adopte un rol pasivo, silencioso y permisivo, favoreciendo la reproducción de un discurso basado en el prestigio de la alta cultura, que jerarquiza las relaciones entre productores y receptores". Por lo tanto, estamos en una exposición en la que se priman una serie de valores culturales e idea establecidas por la cultura dominante (esto se observar también en la exposición temporal de Caballeros y Caballos que el mismo Museo de Navarra ofrace).

El Museo de Navarra, una vez que lo visitas varias veces, da la idea de estar visitando una de las famosas Galery Art o Galerías de Arte, donde se exponían cuantas más obras mejor y sin explicación de las mismas. De ahí, que sea un museo para una parte muy exquisita de la sociedad o para ir a visitarlo en jornadas organizadas bien desde centros educativos o con visitas concertadas.

Otro aspecto a valorar sobre la semejanza de Museo de Navarra con las tradicionales Galerías de Arte se debe a su primera directora, Dª María Ángeles Mezquiriz, que al ser arqueóloga y experta en el arte romano, es en cierta medida la parte de más peso todavía hoy en la exposición, apareciendo numerosísimos mosaicos, obras y piezas de arte romano... que en cierta medida, era tan interesante su hallazgo en Navarra, que debía ser mostrado al completo todo lo encontrado. Fruto de ese afán por exponer todo el arte romano, surge la influencia que tiene Museo de Navarra en exponer cuantas más obras mejor y siempre de artistas selectos, con palabras de Bordieu, se cumple la capacidad que tienen los museos para crear un canon y valor determinados condicionados por intereses específicos.

Si tuviéramos que insertar a Museo de Navarra en alguna de las tendencias de la educación museística, es dífícil encasillar cada museo en una tendencia, pero en este caso, la disposición y forma de utilizar la exposición permanente del museo se corresponde a la tendencia de apreciación artística con una mirada estética-romántica que ha ido dando paso a una tendencia constructivista y que pretende enseñar a valorar las obras y culturizar  a los visitantes. Es por ello, que el educador tiene que dominar el tema a trabajar con los alumnos para encontrar estrategias que permitan a la hora de visitar el museo realizar una actividad constructiva.

Este tendencia hace que Museo de Navarra sea una institución que fomente el silencio, la contemplación y la admiración de sus piezas gracias a ese ambiente cálido y al decoro de sus salas.

En definitiva, nos sentimos al ir a Museo de Navarra como si nos adentramos en un entorno sacro o sagrado, mimado por un contenido principalmente religioso y motivado por el entorno de sus salas. Como docentes, tenemos un doble papel a la hora de visitar el museo: por un lado conseguir que los alumnos aprendan de forma significativa y por otro, pensar estrategias para conseguirlo, ya que por parte de Museo de Navarra o de la educadora nos veríamos insertos en una de tantas visitas guiadas que se realizan y que se olvidan instantes después de salir por la puerta.


viernes, 21 de septiembre de 2012

¿Qué es un museo?

British Museum

Para comenzar con este blog, nos gustaría hacer una pequeña reflexión sobre cómo transcurrieron nuestros primeros días de clase. 

Lo primero que hicimos fue tratar de definir los principales rasgos del museo. La imagen que se forma cuando oímos la palabra museo es la de un edificio para albergar arte, con una tendencia a utilizar un edificio ya construido como museo. Además los museos tratan de despertar el interés y acercar sus obras a los visitantes, creando un sitio para la reflexión y la inspiración con el fin de transmitir un concepto determinado. 

Su principal objetivo es la conservación patrimonial a nivel artístico, científico, arquitectónico, etc. Fomenta los grupos de investigación en todos los niveles desde la edad infantil, mediante la educadora del museo, o en otras edades con grupos de expertos, gracias al material que dispone el museo para el ejercicio de la investigación. Esto hace que el aprendizaje se adquiera de una manera más lúdica y experimental, donde los visitantes se ven sumergidos en el arte por medio de la experiencia.